
Ceremonia secreta (Secret Ceremony)
Reino Unido, 1967
Director: Joseph Losey
Guión: George Tabori (basado en la novela Ceremonia secreta de Marco Denevi)
Género: Thriller, terror psicológico
Compositor de la banda sonora: Richard Rodney Bennett
Montaje: Reginald Beck
Producción: John Heyman y Norman Priggen
Intérpretes principales:
Elizabeth Taylor (Leonora)
Mia Farrow (Cenci)
Robert Mitchum (Albert)
Peggy Ashcroft (Hannah)
Pamela Brown (Hilda)
Argumento
Una mujer es seguida hasta una iglesia y luego también hasta un cementerio por una misteriosa adolescente. La chica cree que la mujer es su madre. Pero la más mayor está convencida de que no es así. Ella parece haber tenido una hija que ahora podría tener la edad de esa muchacha. Pero supuestamente la niña murió hace años…
La enigmática joven, llamada Cenci, vive sola en una gran mansión. Muy feliz tras „el regreso“ de la que considera su madre, la invita a quedarse allí con ella.
Al día siguiente, tras la visita de dos tías o parientes que buscan hacerse con objetos de la enorme casa para su anticuario, se descubre que la madre de Cenci, Margaret, falleció hace tiempo…
¿Quién será entonces la mujer a la que ha invitado a quedarse en la casa?

Comentario
En este thriller psicológico con toques paranormales y ambientado en Inglaterra comparten cartel tres grandes estrellas del cine hollywoodiense del momento: los ya consagrados Elizabeth Taylor y Robert Mitchum, y una joven Mia Farrow al inicio de su carrera. Resulta extraño que contando con este elenco la película sea tan poco conocida. Probablemente su difusión y distribución fue eclipsada por el estreno, sólo un año después, de „Rosemary’s Baby“ (Roman Polanski, 1968), que tiene un planteamiento y un desarrollo muy parecidos, y en la que también participa Mia Farrow.
Una extraña y sobrenatural conexión se establece entre las dos mujeres protagonistas, la supuesta madre y la supuesta hija. Al principio se sugiere que en realidad al menos una de ellas está muerta… O tal vez la que es considerada la madre es en realidad otra persona – que de todos modos tiene un vínculo con la chica. De todos modos se desarrolla entre las dos una interdependencia tóxica. La mayor ve en la joven la sustituta de su hija, y la más joven ve en la mayor la sustituta de su madre. La „madre“, interpretada por Elizabeth Taylor, es una católica muy devota y practicante cuya hija pereció ahogada (por un descuido de ella; desde entonces se fustiga con la culpa y se refugia en la religión). Pero también vemos desde la primera escena que ese personaje usa varias pelucas, así que perfectamente podría también ser una impostora (o alguien con conflicto de identidad), que se hace pasar por la fallecida madre de la aniñada Cenci – una frágil e imprevisible jovencita que tiene visiones del más allá y que se comunica con entidades del bajo astral. La chica es considerada como una pobre loca por sus tías del anticuario – las cuales, como aves de rapiña, se aprovechan de ella, quieren robarle su herencia y tratan de hacerse con todo lo que pueden en la mansión de la difunta (o no tan difunta) Margaret. Entre otras cosas, una simbólica muñeca…
Se muestra la importancia de la sangre y lo sexual como formas de acordar pactos. Llama la atención el simbolismo del espejo, como reflejo de realidades paralelas más allá del mundo tangible.
Entra también en escena la figura de Albert, (ex-) marido de Margaret y padrastro de Cenci, recién salido de prisión (por lo que fue un „padre ausente“). Las dos mujeres, „madre e hija“ están conectadas con Albert a través de una sexualidad morbosa – un perverso e incestuoso „ménage a trois“. En ese contexto, la imaginería católica de vírgenes (en casa de Margaret, en la iglesia, etc) enlaza con el tema de la sexualidad – la virginidad (o no) de Cenci. Una chica muy adorable y angelical pero con un toque sumamente inquietante. Tanto por sus facultades extrasensensoriales, como por el pasado traumático que se le supone. Y ambas cosas, lo paranormal y el trauma, podrían estar muy relacionados.
Ciertos patrones y ciclos que se observan en la película tienen interesantes paralelismos con detalles de la vida real que se desarrollarían más adelante. Mia Farrow estaba casada con Frank Sinatra cuando se rodó esta película. Sinatra era 30 años mayor que ella (es decir con edad suficiente para ser su padre). Luego Mia Farrow se casaría con Woody Allen; el cual más adelante, a su vez, terminaría casándose con una hija adoptiva de ambos. En esta película, como vimos, Mia Farrow interpreta a la hija adoptiva seducida por su padrastro, que aquí encarna Robert Mitchum (quien era prácticamente de la misma edad que Frank Sinatra), y cuyo personaje, además, resulta muy reminiscente del turbio ex-presidiario que interpretó en „El cabo del miedo“ (J. Lee Thompson, 1962).
„Ceremonia secreta“ es ignota pionera del cine de „posesiones“: Tanto si entendemos posesión como de alguna entidad invisible (y que nunca es revelada – ahí reside probablemente la característica „secreta“ a la que alude el título); pero también de posesión entre „madre e hija“ (la relación tóxica), una posesión de fantasmas y de traumas.
Puede apreciarse, por cierto, un implícito mensaje antimaternal y antifamilia tanto en esta „Ceremonia secreta“ como en „Rosemary’s Baby“ („La semilla del Diablo“) – pues maternidad y familia se muestran como algo oscuro, opresivo, „patriarcal“, etc… Algo muy en consonancia con el „Zeitgeist“ de „emancipación“ y „revolución sexual“ de esa época (las películas son de 1967 y 1968 respectivamente).
La producción británica está basada en la novela homónima del autor argentino Marco Denevi. El director de esta versión cinematográfica, Joseph Losey, le dió un tono más morboso y sexualmente ambiguo. Como el trío hollywoodiense protagonista, Losey era norteamericano. Pero debido a sus simpatías comunistas se marchó de los EEUU a Inglaterra, ya que en los años cincuenta los de su afiliación política contaban con restricciones en Hollywood por promocionar contenidos subversivos.
Felix Hahlbrock Ponce
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