La jungla de asfalto – John Huston, 1950

La jungla de asfalto

EEUU, 1950

Director: John Huston

Guión: John Huston, Ben Maddow

Género: Film noir

Banda sonora: Miklós Rózsa

Montaje: George Boemler

Producción: Universal Pictures

Intérpretes:

Sterling Hayden (Doc Riedenschneider)

Marilyn Monroe (Angela Phinlay)

James Whitmore (Lt. Riley)

Barbara Stanwyck (Dixie)

Sam Jaffe (Cpt. Gaetano)

Louis Calhern (Dillon)

Argumento

Un astuto cerebro del crimen, el alemán Dr. Riedenschneider, acaba de salir de prisión tras pasar 7 años entre rejas. Durante ese tiempo ha ideado un plan maestro para hacerse con un suculento botín a base de piedras preciosas. Pero él solo es un „ideólogo“, y necesita hombres de acción que ejecuten su plan. Para ello acude a Cobby, un gángster que normalmente se dedica al negocio de las apuestas, pero que tiene muchos contactos…

Asimismo, el Doc necesitará contactos para convertir las gemas en dinero contante y sonante. Cobby también puede ayudar con eso; pues es socio del turbio abogado Emmerich, quien tiene muchas conexiones tanto en los bajos fondos como en el mundo „respetable“…

El Doc y Cobby empiezan a reclutar a los candidatos para el trabajo. Uno de ellos será Dix, un delincuente no muy adaptado a la gran ciudad, de origen rústico y granjero.

Mientras tanto, Emmerich conspira a espaldas de ellos y trama su propio plan…

Comentario

Este magnífico clásico del cine negro nos muestra que las lealtades dentro del turbio mundo del hampa son una cosa muy frágil. Y por muy bueno que sea un plan, siempre pueden surgir imprevistos…

Veremos que realizar el robo no resulta tan complicado como enfrentarse a los problemas que surgen después. En parte debido a la traición de Emmerich, y en parte debido a que la policía ya sospecha de ellos desde el primer momento. Están en busca y captura, y se ven obligados a esconderse. Además, la policía investiga no ya solo el robo, sino también un asesinato relacionado…

La estructura en la banda está conectada a través del nexo que representa el personaje de Cobby, simbólicamente un corredor de apuestas en el mundillo del crimen, un experto en juegos de azar. Y en el golpe preparado por el meticuloso Doc, aunque éste procurara planear todo al detalle, la diosa Fortuna tiene la última palabra – En esto la trama tiene grandes similitudes con la también sobresaliente „The killing“ (Stanley Kubrick, 1956).

El „jefazo“ Emmerich, que oficialmente se desempeña como abogado, es un gigante con pies de barro; que reconoce estar en la ruina. Y no solo engaña a sus socios, también a su mujer: Es el „sugar daddy“ de la dulce jovencita Angela, interpretada por Marilyn Monroe. En general podemos observar entre los implicados en el golpe una inversión de valores en la jerarquía: pues los que parecen los más poderosos, los que están más arriba en la pirámide, no son necesariamente los más capaces; sino los más rastreros y cobardes. El Doc es muy inteligente y también leal, pero le pierde el despilfarro y sobre todo su debilidad por las mujeres (lo que hoy llamaríamos simpeo). El más duro, aguerrido y honorable (dentro del contexto gangsteril) es precisamente el de procedencia más rústica y humilde; el campesino que quiere abandonar la gris „jungla de asfalto“ y volver al rancho de su familia en Kentucky.

Si con Emmerich tenemos al arquetipo de abogado corrupto que en sus ratos libres es jefe del crimen, el agente Dietrich representa a la corrupción policial, que busca sacar tajada de los negocios sucios jugando sus cartas a ambos lados de la ley – Sin embargo, de forma un tanto paradójica, será precisamente ese policía corrupto el que precipite los acontecimientos desencadenando la resolución del caso.

Tenemos también el personaje del curtido comisario Hardy, que tras desenmascarar a Dietrich y hacerlo arrestar, declara en rueda de prensa que la existencia de esos policías corruptos no puede manchar a la institución en sí, que vela para mantener el orden en esa „jungla de asfalto“. Hardy puede considerarse la contraparte de Dix pero dentro del sistema legal. Pues ambos coinciden en que las grandes ciudades del mundo moderno se han convertido en un caos maligno que atenta contra el orden natural.

Dix, a quien encarna Sterling Hayden (colaborador de Kubrick en la antes mencionada „The killing“ así como en „Dr. Strangelove“) nunca se adaptó a la vida „civilizada“ (la de la ciudad). Por su transfondo, su estoicismo, sus motivaciones y su forma de ver la vida recuerda mucho al personaje interpretado por Humphrey Bogart en „High Sierra“ (Raoul Walsh, 1941). Mientras el Dr. Riedenschneider, que viene de Europa, sueña con escapar al exótico México y vivir allí la gran vida con chicas atractivas y lujos, Dix simplemente quiere abandonar el bullicio de la gran urbe y regresar a sus orígenes.

El doc Riedenschneider está interpretado por Sam Jaffe, actor judío neoyorkino del teatro yiddish, al que el director John Huston conocía desde la juventud, pues ambos compartieron apartamento en Greenwich Village. Entre sus amigos de aquella época también figuraba el escritor de ciencia ficción distópica Ray Bradbury – quien inspiraría varias de las „Historias para no dormir“ del gran Narciso Ibáñez Serrador. Es curioso que el personaje de Jaffe en esta película sea un ladrón de joyas, teniendo en cuenta que su padre en la vida real era joyero de profesión (como puede leerse en la wikipedia).

Tanto Jaffe como Sterling Hayden serían investigados por sus simpatías comunistas en esa década de los cincuenta que recién comenzaba cuando se estrenó esta película.

Felix Hahlbrock Ponce

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