
The Chase
EEUU, 1946
Director: Arthur Ripley
Guión: Philip Yordan
Género: Film noir
Banda sonora: Miklós Rózsa
Montaje: George Boemler
Producción: Universal Pictures
Intérpretes:
Robert Cummings (Chuck Scott)
Michèle Morgan (Lorna)
Steve Cochran (Eddie Roman)
Peter Lorre (Gino)
Argumento
Chuck Scott es un joven veterano de la recién acabada II Guerra Mundial. Vive en Miami, está desempleado y tiene muy pocos recursos. Un día se encuentra por la calle una cartera repleta de billetes. En ella, también hay una tarjeta con el nombre de su dueño. Chuck es pobre pero honrado, así que va a devolverla a la dirección indicada en la tarjeta. Así, llega a la lujosa mansión del propietario de la cartera, un tal Eddie Roman. Éste resulta ser un peligroso gángster sin escrúpulos.
Roman y su sicario Gino se burlan de la honradez de Scottie. Pero deciden contratarlo como chófer.
Johnson, un empresario armador de barcos que obstaculiza los negocios de Roman, aparece „suicidado“ tras una reunión con el gángster.
Lorna, la infeliz esposa de Roman, se siente cautiva en ese matrimonio. Su mayor sueño es escapar de su terrible marido. Al buenazo de Scottie le toma confianza, y le pide que por 1000 dólares la lleve hasta la Habana, sólo para librarse de Roman.
Scottie accede, pero Roman no tiene un pelo de tonto y empieza a sospechar que su nuevo chófer y su rubia y voluptuosa mujer algo traman a sus espaldas…

Comentario
Excelente y poco conocido noir, filmado con bajo presupuesto y ambientado en Miami y Cuba inmediatamente tras la II Guerra Mundial.
Tenemos un previsible pero fugaz romance con imprevisible y abrupto final – Al menos eso es lo que inicialmente parece… Un trágico crimen, que convierte al protagonista en injustamente perseguido por las autoridades cubanas. Interesante resaltar el contexto histórico: La película aprovecha para realizar de forma sutil propaganda contra el gobierno cubano del momento: Vemos como los agentes se comportan de forma arbitraria y tiránica, el inspector le dice abiertamente a Chuck que sólo tienen miramientos con él por ser extranjero – de forma implícita se entiende que si fuera un cubano más lo mandarían directamente al calabozo. Los agentes se comportan de manera prepotente con la gente humilde, la chica que está „en cuarentena por viruela“ ayuda al protagonista a esconderse porque „odia a los policías“…
Se nota que los autores de la película buscaban dar una mala imagen del gobierno cubano… En 1946 el presidente era Ramón Grau, quien desde su primer mandato en los años 30 había tenido una relación tensa con los EEUU. Entre otras cosas, por oponerse a la „Enmienda Platt“, que permitía el intervencionismo estadounidense. Además promovió la soberanía económica, suspendió la deuda externa (por ejemplo con el Chase Bank de Nueva York), y eso lo logró manteniendo una postura anticomunista. Por ello, no contaba con la simpatía de la „opinión pública“ internacional, que lo acusaba habitualmente de „corrupción“, „represión“, etc. Mientras tanto, entre los líderes opositores iba surgiendo un cierto Fidel Castro… El movimiento de este personaje (que se desarrolló durante la dictadura posterior de Batista) contaba no sólo con apoyo soviético, sino al principio también con mucha publicidad (de „guerrillero romántico“) y cobertura mediática favorable desde los EEUU, lo que contribuyó a allanarles el camino a los barbudos rebeldes… – ¿Disidencia controlada? Saquen sus propias conclusiones.
Sea como fuere, la película nos muestra una huída de Miami a Cuba. Unos 15 años después comenzaría a suceder un éxodo a la inversa…
Volviendo a la película: En lo que respecta a la trama, nos encontramos con varias sorpresas. No todo es lo que parece; oníricos giros de guión, realidad y sueños se entremezclan. Con la llegada del superior doctor militar veremos que Chuck está aquejado de estrés postraumático (siendo como es veterano de guerra). Conserva sólo vagos recuerdos sobre hechos recientes, tiene una percepción alterada de la realidad, amnesia, alucinaciones, lagunas mentales… ¿Será acaso nuestro protagonista un precursor del famoso „candidato de Manchuria“?

En cuanto a la dinámica de relaciones, hay paralelismos con „Gilda“ (que es de ese mismo año, 1946) y con „Scarface“ (tanto la de 1983 como la original de 1932) – En todas esas películas nos encontramos con que el nuevo empleado de un gángster termina conquistando a la mujer de su jefe. Y por cierto, igual que sucede con el famoso personaje de Rita Hayworth, Lorna es femme fatale y víctima al mismo tiempo. Del mismo modo que „Gilda“ está ambientada en Argentina pero se filmó en Hollywood, lo mismo sucede con las escenas de esta película que transcurren en Cuba.
Curioso lo de la tienda china en la Cuba de los años cuarenta; y el simbolismo del puñal de jade con las figuras de los monos (los famosos monos que no ven, no hablan ni oyen… un poco como la „china“ que los vende…)
También hay algunas escenas de gran interés por su carácter metanarrativo. Hacia la mitad del film, cuando parece que Chuck ha escapado con Lorna, Gino le pregunta a Eddy: „¿Y ahora qué vamos a hacer?“ Eddy, que está escuchando música en su tocadiscos, se limita a responder apáticamente: „Play the other side“ (en este contexto, „dale la vuelta al disco“; „ponlo por la otra cara“). Entonces comienza la segunda fase de la película ambientada „en Cuba“ – y en los sueños de nuestro protagonista, que no se sabe muy bien en qué momento preciso empiezan.
Entre los actores destaca Peter Lorre como el temible sicario Gino (en un rol muy diferente al que tuvo en „El halcón maltés“).
Tenemos líneas de tiempo que parecen converger, patrones y situaciones que se repiten. Y como nos ilustra esta interesantísima película, hay sueños que, en Cuba, pueden hacerse realidad…
Felix Hahlbrock Ponce
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