
La noche del cazador
EEUU, 1955
Director: Charles Laughton
Guión: James Agee (basado en la novela de Davis Grubb)
Género: Thriller/Drama
Banda sonora: Walter Schumann
Intérpretes principales:
Robert Mitchum (Harry Powell)
Shelley Winters (Willa Harper)
Lillian Gish (Rachel Cooper)
Billy Chapin (John Harper)
Sally Jane Bruce (Pearl Harper)
James Gleason (Tío Birdie Steptoe)
Argumento
El reverendo Harry, acusado de robar un coche, conoce en prisión a Ben, condenado a muerte por matar a dos personas durante un atraco. El botín nunca se encontró, pues Ben tuvo tiempo de esconderlo. Sus hijos, los pequeños John y Pearl, son los únicos que saben donde está el dinero.
Harry sale de la cárcel tras la ejecución de Ben, e imagina que su familia sabe donde ocultó el dinero. Así, el carismático predicador se dirige a la localidad donde vive la familia y con sus sermones y sus canciones se gana el afecto de los vecinos, de la viuda Willa y también de la pequeña Pearl. Pronto se casa con la esposa del difunto. Pero John es consciente de las auténticas intenciones de su padrastro…

Comentario
En este thriller psicológico con estructura de fábula y cuento de hadas, abundan el simbolismo religioso, el componente metafísico y los contrastes entre los personajes: Tal vez el más importante de esos contrastes es la inocencia y la autenticidad de la infancia en contraposición a la hipocresía de los fasos profetas, los „sepulcros blanqueados“, los que se hacen pasar por santos siendo en realidad peor que demonios.
El reverendo Harry es uno de esos falsos profetas, un psicópata asesino (además de codicioso) que se coloca la máscara de guía espiritual y guardián de la recta moral, pero que carece de escrúpulos y cuyos auténticos propósitos son nefastos. Es un lobo con piel de cordero, que se infiltra primero en una comunidad y luego incluso en una familia, con el fin de usar a sus miembros y poder hacerse con una importante suma de dinero.
Ese dinero, como se nos muestra en una de las escenas iniciales, Ben lo robó para evitar que sus hijos pasaran hambre en una crisis como la que se había desencadenado durante la Gran Depresión. Y a las personas que mató durante su atraco las consideraba responsables de esa crisis. Esa es la motivación inicial del suceso que, encadenado después con la aparición del reverendo Harry, va a dar lugar a toda la historia narrada en la película.
Harry no solo practica la infiltración, sino también la inversión entre el bien y el mal, empleando técnicas de control mental, e instalando también el complejo de culpa para manipular mejor: En la comunidad (ejemplo: la sra. Spoon), a la viuda Willa, a la pequeña Pearl, más adelante a la adolescente Ruby. Se mete a casi todo el mundo en el bolsillo… A excepción de John, un niño bastante maduro para su edad, fiel a su auténtico padre; y la sra. Cooper, una mujer que es el polo opuesto de Harry: Tiene una máscara de severidad y dureza que la puede hacer parecer antipática, pero en realidad es una buenísima persona.
Se sugiere que aunque Harry y la sra. Cooper son polos opuestos, podrían también interpretarse como dos caras de la misma moneda, pues ambos recurren a la imaginería bíblica (él como reverendo, ella con sus historias del niño Jesús y el niño Moisés…) . La escena donde eso mejor sale a relucir es cuando Harry acecha su casa y ella monta guardia en el porche con su escopeta: Él quiere llevarse a los niños, y ella protegerlos… ¡pero ambos terminan cantando la misma canción!
Esos polos opuestos, así como la inversión entre el bien y el mal, se muestran en las letras tatuadas en los nudillos de Harry, que tiene „love“ en un puño y „hate“ en el otro. En una mano tiene el „amor“ y en la otra el „odio“ – Pero ambas manos pertenecen a la misma persona, están controladas por la misma cabeza… En una visión algo superficial podría interpretarse como que „los extremos se tocan“. Pero tal vez podría también ser una alusión a la dialéctica de los falsos opuestos.
Y por cierto, en la Biblia (que en la película tiene un gran peso simbólico), también se observa un enorme contraste entre el dios castigador del antiguo testamento y el dios amoroso y perdonador del nuevo. Harry menciona explícitamente a Jehová en uno de sus enfrentamientos con la sra. Cooper.
En cuanto a la historia de Moisés, la sra. Cooper nos recuerda que este fue encontrado de bebé en el río por una princesa que le salvó y le crió (ella se ve a sí misma en ese rol, ocupándose de niños huérfanos o perdidos).
Robert Mitchum como el reverendo Harry interpreta un papel de psicópata muy parecido al que tuvo en „El cabo del miedo“ (J. Lee Thompson, 1962), también un gran thriller psicólogico ambientado en la „América profunda“ sureña. El trauma de los niños es patente, Pearl parece sufrir una especie de síndrome de Estocolmo hacia Harry; o tal vez se trata de un „amor-odio“ (¡que es literalmente lo que tiene Harry escrito en los nudillos!) En cuanto a John, resulta significativa la escena donde la detención de Harry le provoca al muchacho un „dèja-vu“ que enlaza con le sucedió a su padre al comienzo.
Parece que ésta es la primera película en la que se muestra lo de los tatuajes de letras „love-hate“ en los nudillos; algo que calaría en el inconsciente colectivo y que llegaría a convertirse en un detalle icónico de la cultura popular (típico de presidiarios, pandilleros, etc).
Igual que en „El cabo del miedo“ original, tenemos en esta película un uso muy expresionista de las luces y las sombras – lo que contribuye a resaltar los contrastes, que como hemos visto son de vital importancia para la historia. Además, impera el estilo de cuento de hadas macabro, aderezado con toques oníricos – tanto en lo visual como en lo narrativo.
En cuanto a los lugareños, que se habían dejado encandilar por el magnetismo del reverendo y sus sermones, terminan queriéndolo linchar. Esto nos muestra lo volátiles y cambiantes que son las masas, como ya enunció Gustave Le Bon…
El reverendo resulta seductor para las masas y también para las mujeres (de todas las edades, desde niñas a ancianas), aunque él no parece interesarse realmente por ellas, sino sólo quiere usarlas como instrumento. En ese contexto, se nos sugiere la pulsión sexual reprimida de Harry (por un fanatismo religioso pervertido), que Harry „canaliza“ a través de su navaja (símbolo fálico). Pues además de robar coches (motivo que le lleva a prisión al comienzo del film, es en realidad un asesino en serie) Mientras que la anciana sra. Spoon y Willa son seducidas por la máscara de „santidad“ del reverendo, a la adolescente Ruby parece atraerle más su aura de malvado, que ella sí percibe (¡hibristofilia al canto!).
También resulta interesante el personaje del tío Birdie, el viejo pescador. A éste John sí que lo veía como una especie de mentor o sustituto paternal. Pero Birdie demuestra ser un hombre débil, víctima de sus propios traumas (la prematura muerte de su mujer), de su cobardía y de su alcoholismo. Eso resulta frustrante para John, que desde ahí no tiene más remedio que convertirse precozmente en un hombre, responsabilizándose de sí mismo y de su hermana.
Y en ese desarrollo tan rápido, esa maduración impuesta por las circunstacias, podemos encuadrar el simbolismo del reloj, que John recibe como regalo de la sra. Cooper – la única persona junto a él que reconoció desde muy temprano la auténtica naturaleza de ese „falso profeta“, de ese lobo con piel de cordero…
Felix Hahlbrock Ponce
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