El halcón maltés – John Huston, 1941

El halcón maltés

EEUU, 1941

Director: John Huston

Guionista: John Huston, a partir de la novela de Dashiell Hammett

Género: Cine negro / thriller detectivesco

Compositor de la banda sonora: Adolph Deutsch

Montaje: Thomas Richards

Producción: Warner Bros.

Intérpretes principales:

Humphrey Bogart (Sam Spade)

Mary Astor (Brigid O’Shaughnessy)

Gladys George (Iva Archer)

Peter Lorre (Joel Cairo)

Sydney Greenstreet (Kaspar Gutman)

Lee Patrick (Effie Perine)

Ward Bond (Detective Tom Polhaus)

Barton MacLane (Teniente Dundy)

Jerome Cowan (Miles Archer)

Elisha Cook Jr. (Wilmer Cook)

Argumento

El detective privado Sam Spade y su socio Miles Archer reciben en su agencia de San Francisco la visita de una mujer, que les pide que vigilen a un tal Floyd Thursby – supuestamente se trata del sospechoso de la desaparición de su hermana.

Esa misma noche, tanto Thursby como el propio Miles son asesinados. Sam se percata de que la mujer que les encargó el trabajo está ocultando muchas cosas (lo de la „hermana desaparecida“ era sólo un cuento), y va a verla para descubrir la verdad. Hasta el nombre que había dado al principio resultó ser falso. En realidad se llama Brigid O’Shaughnessy.

Mientras tanto la policía comienza a sospechar de Sam como autor de los crímenes, y le hacen un exhaustivo seguimiento, acosándolo con interrogatorios y vigilancia constante. Un indicio es la relación más que amistosa que el detective parece tener con la esposa (ahora viuda) de su difunto socio…

Mientras tanto entra en escena un extraño personaje llamado Joel Cairo, que busca una valiosa estatuílla con forma de halcón. Cairo cree que ésta se encuentra en poder de Sam. Al parecer Thursby fue su último propietario, y Cairo sabe que la noche de su muerte, el socio de Sam le estaba siguiendo.

Tirando del hilo, Sam irá descubriendo que Cairo, Brigid y Thursby trabajaron juntos, y que por encargo de un turbio y obeso millonario se habían apoderado de la estatuílla en la lejana Estambul.

Se trata de la figura de un halcón que en el siglo XVI había sido un regalo de los Caballeros de Malta para el Rey español Carlos V, pero que antes de llegar al monarca fue robada en el Mediterráneo por piratas berberiscos, cambiando de manos muchas veces hasta la actualidad.

Ahora, ese halcón maltés está en paradero desconocido. Sam tratará de encontrarlo, para resolver de paso los asesinatos, probar su inocencia y arrojar algo de luz a la trama que oculta la valiosa y misteriosa figura…

Comentario

Sólido y sórdido film noir de tono oscuro y pesimista, que brilla por su amoralidad.

Este gran clásico detectivesco está basado en una obra de Dashiell Hammett, creador del personaje literario de Sam Spade como protagonista de varios de sus relatos. El Sam Spade que aquí interpreta Humphrey Bogart responde al arquetipo habitual de detective privado: Duro, decidido, cínico, calculador, parco de palabras pero temperamental, hábil con las mujeres, y también con los enemigos – Pero… ¿Cómo reconocer a los enemigos? ¿Cómo saber de quién fiarse?

Una de las características más notorias del film es que todos los personajes resultan bastante antipáticos. Al principio incluso el protagonista, al que no parece importarle lo más mínimo la muerte de su socio. Aunque más adelante veremos que Spade sí tiene un férreo código de honor digno de elogio, y que sabe resolver el caso con valor y astuta diplomacia. Pues el saber negociar es de vital importancia para salirse con la suya, como nos demuestra la película.

En cuanto al resto de los personajes involucrados, resultan despreciables: Por su falta de escrúpulos y la facilidad con la que están dispuestos a manipular y a traicionar. Todo ello para conseguir un objeto supuestamente muy valioso. El patibulario ricachón Kasper Gutman está dispuesto a pagar un precio exorbitante por ese objeto. ¿Para qué querrá realmente la figura? ¿Qué secretos esconde realmente el halcón?

La figura del halcón negro, que se cree está llena de joyas, se convierte en una auténtica obsesión para los involucrados en el caso. Una obsesión que se extiende en el tiempo y en el espacio, a través de las generaciones. No habiendo llegado nunca a su legítimo propietario, el objeto pasó de mano en mano, de piratas a contrabandistas, comerciantes y ladrones. Provocando envidias, codicia y traiciones a lo largo de los siglos, incluso a nivel intercontinental. Y la figura del halcón maltés (templario) se cobra su tributo en sangre, como un ídolo. El trío de ladrones que se hizo con él en Estambul poco antes de comience la acción en esta película son sólo los peones en la escala jerárquica.

Dashiell Hammett, creador del personaje Sam Spade, fue también el autor en 1929 de la novela „Cosecha Roja“ (Red Harvest), donde un héroe (o antihéroe) solitario saca provecho del enfrentamiento entre bandas criminales, contribuyendo a que se debiliten entre ellas. Esa misma premisa la usarían luego tanto Kurosawa para su „Yojimbo“ como Leone para su „Por un puñado de dólares“.

Esta „El halcón maltés“ fue la primera película como director de John Huston. Y pocos saben que es de hecho un remake, pues un primer largometraje basado en la novela fue estrenado en 1931. Por lo visto, Warner Bros le veía mucha salida comercial a la historia, pues no habían transcurrido ni 10 años cuando se realizó este film – por lo visto, la versión de Huston es más fiel a la novela original. Huston y Bogart volverían a colaborar algo después en la excelente „El tesoro de Sierra Madre“ (1948).

Por cierto hay importantes paralelismos temáticos y simbólicos entre estas dos películas de Huston, pues los personajes actúan movidos por la codicia, las ansias de riqueza los vuelven corruptos y la perspectiva de hacerse con el „tesoro“ o con el „halcón“, desencadena tragedias entre quienes tienen demasiado apego a los bienes materiales. Tal parece ser el mensaje de ambas películas. El „halcón“ es como un ídolo (¿tal vez Horus?), una ilusión, un sueño vacuo.

El inquietante y repelente Joel Cairo está interpretado por Peter Lorre, conocido entre otros títulos por su participación en „M, el vampiro de Düsseldorf“ (Fritz Lang, 1931). Se dice que Sydney Greenstreet, el actor que da vida al orondo Kasper Gutman y que solía interpretar a villanos en las películas de los 40, sirvió para inspirar la apariencia del personaje de Kingpin, el jefe del crimen en los cómics de Spiderman.

Felix Hahlbrock Ponce

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