El cabo del miedo – J. Lee Thompson, 1962

El cabo del miedo

EEUU, 1962

Director: J. Lee Thompson

Guión: James R. Webb (basado en la novela The Executioners de John D. MacDonald)

Género: Suspense

Compositor de la banda sonora: Bernard Herrmann

Montaje: George Tomasini

Producción: Sy Bartlett

Intérpretes principales:

Gregory Peck (Sam Bowden)

Robert Mitchum (Max Cady)

Polly Bergen (Peggy Bowden)

Lori Martin (Nancy Bowden)

Martin Balsam (Chief Dutton / Mark Dutton)

Telly Savalas (Charles Sievers)

Barrie Chase (Diane Taylor)

Argumento

El inquietante Max Cady ha sido puesto en libertad tras pasar ocho años entre rejas. Considera como responsable de su encarcelamiento al abogado Sam Bowden, que en su día testificó contra él.

Cady empieza a hostigar a Sam, siguiéndole incluso cuando está con su familia, y realizando sutiles amenazas.

Sam recurre a su amigo policía Mark, pero éste poco puede hacer. Formalmente Cady no ha quebrantado ninguna ley. Y es más: cuando se siente vigilado, el ex-presidiario recurre a un abogado para invertir los roles y escenificarse él como víctima de acoso policial.

Sam vive con su mujer y con Nancy, su hija. Teme, sobre todo, por la seguridad de la adolescente. Pues hace ocho años, Cady fue condenado por violación…

Comentario

Estamos ante una muestra arquetípica del terror psicológico: Familia acosada por un peligro concreto y real (a la vez que escurridizo); pero también por sus propias paranoias.

Aquí el miedo impregna todo el metraje, e incluso está presente en el título.

Ante la amenaza que representa el peligroso Cady, el más leve rumor, una misteriosa sombra o incluso una inofensiva silueta son suficientes para desencadenar el pánico… Max Cady puede aparecer en cualquier momento, y está dispuesto a convertir la vida de su enemigo en un infierno. Su mayor motivación es la venganza. Y para ejecutarla, está provisto de una mente fría y calculadora, así como de un sadismo bestial. Contra él resultan inútiles tanto las civilizadas autoridades oficiales como los rudos detectives privados… E incluso los matones portuarios. Tal vez sólo unos métodos más contundentes, condimentados con buenas dosis de astucia, serán útiles para frenarle… y así sobrevivir. Cady no teme a la muerte, pero como veremos al final, sí existe algo a lo que incluso él tiene miedo…

Basada en una novela de John D. MacDonald, esta película es el original que inspiró el remake del mismo título dirigido por Martin Scorsese y protagonizado por Robert DeNiro en 1991.

La paranoia y la tensión son transmitidas con maestría, llegando a atravesar la pantalla. El título resulta más que apropiado. Se juega con la confusión y la deformación de las percepciones, tanto para los personajes como para los espectadores. Todo ello recrea una atmósfera de pesadilla, que recuerda bastante al terror gótico. A ello contribuye la magnífica fotografía en blanco y negro, rica en contrastes y visualmente cercana al expresionismo alemán. Además de su carga simbólica y metafórica el título hace también referencia a un lugar real, pues „el Cabo del Miedo“ o Cape Fear, es un río (y su zona colindante) en Carolina del Sur.

La historia está ambientada en el espacio sureño norteamericano, pero su director J. Lee Thompson procedía de Inglaterra.

Llaman poderosamente la atención las similitudes tanto estéticas como temáticas con el cine del también británico Hitchcock. El hostigamiento por parte de un psicópata viene a ser aquí el tema central, lo que le confiere su estructura a la trama. También en la recientemente reseñada „Extraños en un tren“(1951) de Hitchcock el acoso es el principal ingrediente. Además, para „Cape Fear“, Thompson contó con dos importantes colaboradores habituales de su (más famoso) colega cineasta y compatriota: el compositor de la banda sonora es Bernard Herrmann – que trabajó con Hitchcock en „Vertigo“ (1958), „Psicosis“ (1960), o „Marnie la ladrona“ (1964). Y el montaje fue realizado por George Tomasini, que además de en esas tres trabajó en „La ventana indiscreta“ (1955) y „Con la muerte en los talones“ (1959).

Sin embargo, cabe destacar que „Cape Fear“ está desprovista de la nota de humor característica de Hitchcock, y viene a ser una película más dura y oscura, con un terror psicológico más puro. Si bien el humor de Hitchcock tiende hacia lo macabro, sirve como mecanismo de distensión, aligerando ciertas escenas de su crudeza.

Otros temas que plantea el Cabo del Miedo son la confianza o desconfianza en las autoridades („hay demasiadas leyes o demasiado pocas“ comenta en una ocasión uno de los personajes), la efectividad o no de la vigilancia policial, la facultad del adversario de invertir roles (haciéndose él la víctima), el tomarse o no la justicia por su mano („a un animal se le combate como a un animal“ dice un personaje refiriéndose al depredador Cady), y también se muestra de forma tangencial el fenómeno de la hibristofilia (con Diane, la chica que se siente atraída por el aura de malvado y peligroso que tiene Cady… y que luego es maltratada por él).

Robert Mitchum realiza una excelente interpretación como el psicópata que acosa a la familia. Su tocayo DeNiro también lo haría unas tres décadas después en el remake de Scorsese.

Entre los actores tenemos también a Martin Balsam, que además de en la „Psicosis“ de Hitchcock participaría luego en numerosas películas italianas de estilo polizziesco. El detective privado está encarnado por Telly Savalas (cuando todavía tenía pelo, pues se haría famoso unos años después como Kojak). También lo vimos en „Lisa y el Diablo“ de Mario Bava.

Felix Hahlbrock Ponce

(Consigue mis libros AQUÍ)

¡Consigue El cabo del miedo (Cape Fear) AQUÍ! (subtítulos en español disponibles)

Este es un enlace de afiliados. Es posible que gane una comisión si compras a través de este enlace, sin coste adicional para ti. Como asociado de Amazon, gano por las compras que cumplan los requisitos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba